miércoles, 11 de mayo de 2011

Amo el canto (Mi libro de segundo Lecturas)

Posiblemente este es uno de los poemas más importantes de nuestra literatura del México antiguo, por eso no podía faltar en nuestros libros.


Este poema nos habla acerca de la belleza de las cosas que encontramos en la naturaleza y de cómo debemos valorarlas, pero al final también nos dice que el respeto a nuestros semejantes es lo primordial.

jueves, 5 de mayo de 2011

La entrevista de Morelos e Hidalgo (Mi libro de segundo Lecturas)


En la imagen se pueden ver mis anotaciones (con terrible ortografía por cierto jaja) donde tenía que señalar los enunciados afirmativos y los interrogativos. Qué recuerdos.

lunes, 2 de mayo de 2011

Canek (Mi libro de segundo Lecturas)


Canek debe haber sido alguien con mucha paciencia, porque con esa tarugada del tal Guy no se hubiera salvado de una buena regañada y por lo menos lo hubiera puesto a cazar los conejos aunque fuera a pedradas jeje. Yo creo que precisamente la lección que nos quisieron inculcar aqui era la de ser pacientes con los demás y que debemos aprender a disfrutar de las cosas sencillas de la vida. Además, es probable que Guy haya dejado las flechas a propósito, pues al parecer no le gustaba que los animales fueran lastimados.

jueves, 28 de abril de 2011

Arrullo (Mi libro de segundo Lecturas)

Las canciones de cuna siempre me han parecido algo tétricas, aunque pienso que son así porque la idea es intimidar a los niños que no se quieren dormir en la noche (que deben ser algunos cuántos). Aún así, hay algunas canciones que son un poco más agradables para los niños, aunque no se salvan de una que otra frase rara.

domingo, 24 de abril de 2011

Amistad (Mi libro de segundo Lecturas)

Una prueba más de la buena literatura que venía en nuestros libros (pero que en aquel entonces ni en cuenta).



Este fragmento pertenece al capitulo 43 del cuento Platero y yo (1914), el cual narra la vida y muerte del burro Platero y que en total consta de 138 mini capítulos (la mayoría de no más de una página). Juan Ramón Jiménez ganó el Premio Nobel de Literatura en 1956 por su obra en general pero principalmente gracias a esta narración lírica.